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Actividades (Volver)

Hemos elaborado siete paseos que te enseñarán los paisajes más bellos y los rincones más vírgenes. En la casa encontrarás una serie de planos o mapas detallados donde se te indican los caminos a seguir, su duración, y la interpretación de los puntos de interés que te irás encontrando, para de esta manera ir paseando e interpretando el medio que te rodea:

Día 1: Pasear por Villadepera

El pueblo está disperso en barrios, y paseando por ellos encontrarás muchas fuentes, bodegas picadas en la piedra, una ermita, la iglesia, un potro de herrar, lagares, la alquitara… Algunos de éstos están rehabilitados y se pueden visitar, y si tiene suerte de venir en la época adecuada los verá funcionando como hace siglos. Entre barrio y barrio verá las huertas con sus tomates, lechugas, pimientos, frutales… todos en el mismo valle que va a dar al arribe.Fuente Beber. Ampliar foto.
Pero lo más bonito del pueblo es hablar con sus vecinos, las mujeres por la tarde tejen en corro a las puertas de sus casas, y siempre están dispuestas a “hechar un parlao” y a contarle una u otra historia; también puede encontrarse a nuestro vecino Miguel Plaza haciendo cestos, o a Joselito haciendo una flauta, o un bastón, o vete tu a saber qué… todos tienen tiempo y son muy amables. Y cuando Chacales toque la flauta y Coque vuelva con las ovejas, es la hora de irse a casa y encender la chimenea, o de seguir hablando en el bar del pueblo, donde también le pueden dar de cenar o de comer al día siguiente, todo es hablarlo.

Día 2: Los asomaderos del arribanzo

Ruta de Los asomaderos del arribanzoEste paseo, que recientemente ha sido señalizado, nos conduce al mirador de Peña Cintigosa, desde donde hay una vista privilegiada del arribe y del Puente de Requejo, para luego continuar por un sendero que se mantiene paralelo al río. En la otra orilla si llevamos prismáticos podremos observar los nidos de los alimoches y si el año es propicio el del águila real. También pasaremos por la Fuente de los Barreros, llamada así porque era utilizada para hacer los adobes, un palomar tradicional y unas minas de estaño que dicen empezaron a explotar los romanos y que ahora están abandonadas.

Día 3: Al Picón de Peñablanca

Ruta de Los asomaderos del arribanzoSeguiremos el camino de las bombas de agua para luego desviarnos por un viejo camino tradicional que discurre entre encinas y que nos llevará hasta un gran monolito de piedra que se alza a orillas del Duero, es el Picón de Peñablanca. Por el camino veremos otro tramo del Duero encajonado, las Cuevas del Horno la Chana y una bonita rivera que discurre entre fresnos donde abundan mirlos y abubillas. Enfrente divisamos la Mina Dorinda y La Galería de los Rapaces, de donde salen multitud de murciélagos al atardecer.

Día 4: Buscando a Juanito entre las chiviteras

Ruta de Las chiviterasSalimos del pueblo por la Fuente de Beber, junto a la alquitara (que podemos visitar), pasamos las viñas hasta que nos sorprenderá otra magnífica vista del arribe. En ese punto, podemos ver unas construcciones muy típicas del mundo pastoril de Sayago: casetas de pastor, un majadal y varias chiviteras, todas realizadas con piedra y hace tantos años que ni se sabe. Éste es uno de los lugares más solitarios de todo el arribe, y con un poco de suerte podremos ver a la esquiva cigüeña negra sobrevolando el arribe.

Día 5: Hacia el antiguo embarcadero

Ruta del Antiguo embarcaderoCogemos un camino que acompaña al arroyo del Cubo, llamado así porque es el que hace funcionar al “Molino del Cubo”, una joya de la arquitectura popular que ha sido rehabilitado para que lo puedan ver funcionando. Luego bajamos hasta el Puente de Requejo, construido a principios del siglo pasado con estructura metálica y sin un solo tornillo, que nos conduce a 90 metros sobre el río hasta la otra orilla, donde nos desviaremos por el Camino de la Barca de Pino hasta el embarcadero, a orillas del Duero. Al amanecer o anochecer nos puede sorprender el "uuu uuu" del búho real o la juguetona nutria entrando y saliendo del agua.

Día 6: Por el Camino de la Barca

Ruta del Camino de la barcaSi el paseo anterior nos guiaba hasta el embarcadero de Pino, éste nos conduce al de Villadepera. Por un precioso camino que se abre paso entre cortinas y encinas centenarias, y en el que se notan las rodaduras de los carros que desgastaron la piedra que pisamos. Por él los carreteros bajaban el aceite, el vino y otras mercancías producidas en el arribe para venderlas al Norte. A orillas del río podemos disfrutar de una magnífica cascada que se precipita al otro lado del Duero, darnos un chapuzón y con un poco de suerte ver al águila perdicera cazando.

Día 7: La Lastra de los Pueyos

El camino a seguir es el del Carrascal, que es el nombre que recibe el gran bosque de encinas centenarias por el que nos adentraremos. Como le decía a Caperucita su madre “No te salgas del camino que te puedes perder”, y es que el Carrascal es enorme, en él viven jabalíes, zorros, perdices, lobos y otros muchos animales. El camino que seguiremos nos lleva a uno de los cortantes más impresionantes y solitarios de todo el arribe “La Lastra o Pizarro de los Pueyos”, su nombre lo dice: Lastra es una laja de piedra plana, aquí de más de 100 metros, y Pueyos probablemente proceda del antiguo leonés, y significa pollos, y es que en él anidan cernícalos, halcones y el águila real, de la que aún recuerdan en el pueblo que se llevaba los corderos a su nido, que era totalmente inaccesible. A la vuelta podemos visitar la Fuente de la Santa, respetada y admirada en Sayago por sus ferruginosas aguas curativas, utilizada desde antaño por los curanderos, y lugar de baños para los vecinos con problemas de piel. La Historia de la Santa es larga, y mejor que se la cuente algún pastor.

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