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El entorno

Nuestra casa se encuentra ubicada en el pueblo de Villadepera, en el norte de la comarca de Sayago, dentro del Parque Natural de Arribes del Duero. El pueblo tiene una situación privilegiada si quieren conocer, además de Arribes y Sayago, La Sierra de la Culebra (a 20 minutos) en Aliste, donde se puede escuchar la berrea de los ciervos y el lobo sigue haciendo de las suyas, Miranda do Douro (a 15 minutos) en el vecino Portugal, donde pueden realizar el paseo en barco y luego comer arroz con marisco, bacalao, posta….todo riquísimo. Zamora (a 40 minutos) cuyo casco antiguo merece la pena visitar, especialmente recomendado para los amantes del Románico, y Sanabria (1 hora y cuarto) con su impresionante lago de origen glaciar.

Villadepera

Vista desde la casaLa Perla de Sayago”, como la llamaban antaño, conserva casas, calles, lagares, alquitaras y bodegas picadas en la piedra, y un molino, el “del cubo”, que es único y que ha sido rehabilitado por el Parque para que lo podáis visitar ¡Qué os vamos a decir de nuestro pueblo! Todo lo que os dijéramos sería poco dado lo que representa para nosotros, por lo que creemos que es mejor que opinen otros de él.

Herminio Ramos, escritor zamorano, dijo de él: “Villadepera está ahí, sobre un viejo camino de Roma, asentada a 738 m de altitud, desparramada en barrios; a un lado, las fuentes, en otro, la iglesia o la otra fuente. Los caminos que bajaban hasta la barca han estado empedrados, alguien ha dicho que son romanos, como la explotación minera, es posible, casi seguro.

Fuente Beber. Villadepera. ZamoraDentro del pueblo, su fuente con arco rebajado y un remate de cuatro pisos que la acercan a fuentes lejanas, se conserva como un testimonio, y en lo alto la iglesia, destacando su torre sólida y bien construida, con sus remates que nos hablan del siglo XVIII. En su interior hay una talla de un viejo apóstol del siglo XV. La vida espiritual ha sido muy intensa, han tenido además tres ermitas: la del Santo Cristo, la de San Roque y la de San Zoilo.

Iglesia de Villadepera. ZamoraEn el núcleo urbano hay que destacar sus muros de cuidadísima mampostería, sus portaladas carreteras grandes y acogedoras, mientras en el interior, las casas y viviendas tienen la misma o idéntica composición que en el resto de Sayago: tenadas, comederos, pajares, todo unido y formando una unidad de vida, de trabajo y de seguridad. Los dinteles de ventanas y puertas se acostumbraban a destacar con barro rojizo, amarillento o negro, su significado va unido a tradiciones de fiesta, alegría o luto, ensalza con tradiciones judías de la baja Edad Media.

Todo él está como inclinado hacia el Noreste, que es su tumba y su seguridad, ofreciendo un paisaje duro, enigmático, terriblemente áspero, pero enormemente acogedor, esta es su gloria y su pecado, porque te mata pero te atrae hasta caer rendido de belleza, de sensaciones y de cansancio; esta es su esencia.”

Sayago

Es la comarca donde se encuentra Villadepera. Aislada al Norte y Oeste por los cortantes del Duero, y al Sur por los del Tormes, ha provocado que desde siempre las comunicaciones fueran difíciles. Hasta 1.914, año en que se inauguró el Puente de Requejo, el paso hacia Aliste, al Norte, se realizaba mediante una barca que cruzaba el río desde Villadepera hasta Pino del Oro, y cuentan los más ancianos que muchos murieron en ese paso, ya que el río corría con fuerza y la barca se tenía que abrir paso entre los rápidos. También nos cuentan que desde Villadepera se oía el rugir del río, y que una cortina de niebla ascendía desde la profundidad hasta lo más alto de los cortantes. Hoy el Duero está embalsado, y su furia ha sido controlada por el hombre, pero aún se puede llegar por un bonito camino empedrado hasta el embarcadero, y si hace buen tiempo darse un chapuzón.

Sayago es piedra, una comarca que es pobre económicamente, pero muy rica en paisajes, tradiciones, fauna y flora. El turismo no es masivo, y eso ayuda a su conservación. Cercas sayaguesas, llamadas Cortinas. Villadepera. ZamoraLa piedra es utilizada para levantar las casas, molinos, lagares, fraguas, alquitaras… y hasta los cercados, que aquí se llaman cortinas o cortinos (si son pequeños). Están construidas a base de losas (lastras) hincadas verticalmente en el terreno (fincón), la separación entre estas piedras se rellena con mampostería sin argamasa (pelgón), a veces hasta las puertas de las cortinas se hacen de piedra, y es que al entrar en Sayago hay veces que parece que volvamos a la edad de piedra.

Los sayagueses vivieron siempre de la agricultura y sobre todo de la ganadería, una vida dura y más en estos tiempos que corren, donde producir despacio y con esmero no es rentable, por lo que muchos optaron por emigrar a la ciudad, otros por la construcción, y los menos (contados) por seguir con el rebaño familiar. La cabaña más rentable es la de oveja, los quesos elaborados con leche de oveja churra son exquisitos, también hay cabras, cerdos, gallinas, pero hay dos razas autóctonas que son el orgullo de Sayago: el burro zamorano-leonés y la vaca sayaguesa. El primero es alto y peludo, y la vaca es también muy grande y muy negra, ambos son muy fuertes y por eso se utilizaban para trabajar, con los tractores perdieron su valor, aunque en Sayago todavía se utilizan para arar la viña y trillar en la era. Muchos vecinos dicen ¿qué sería de mi casa sin el burro? Si se acaba el burro, se acaba la casa.

Pasear por los caminos de Sayago es embriagador, primero ves los berrocales rodeados de encinas y robles, jaras y retamas y un tapiz de plantas aromáticas y medicinales que a duras penas cubren la piedra, luego hueles a lavanda, tomillo, cantueso… hasta que oyes el canto del mirlo o de la chova, y sientes que formas parte de un todo.

Arribes del Duero

El Parque Natural de Arribes del Duero es uno de los espacios medioambientales más emblemáticos y mejor conservados de toda Europa.

Vista de los Arribes del DueroDurante milenios las aguas han excavado un trazado muy particular que recorre más de 60 kilómetros con espectaculares cañones, éstos son zonas de difícil acceso, lo que han aprovechado muchos animales para buscar cobijo sin la presión del hombre.

Abajo, en el agua, los embalses acabaron con la anguila y el esturión, pero aún conserva poblaciones de nutria, galápago leproso o la boga. Los cortantes son el lugar elegido para que el alimoche, el águila real, los buitres leonados, búhos reales y otras aves como la tímida cigüeña negra hagan su nido. Ésta última encuentra en estos silenciosos lugares el último reducto de su existencia, ya que se encuentra en grave peligro de extinción (no soporta al hombre).

Los cornicabras, madroños, encinas, enebros y olivos son la vegetación que predomina en el arribe, que se agarran a la vertical roca en un alarde de equilibrio.

El arribe sayagués es más desconocido que el salmantino, que se encuentra aguas abajo, en el sur de Sayago, donde el turismo es más abundante y los pueblos más nuevos y ricos. Dos zonas con encantos diferentes, y las dos dignas de ser visitadas.

Miguel de Unamuno escribió: “Arribes del Duero es el lugar más agreste, más duro y más impresionante de España entera”.

Aliste

Burro autóctonoEl Puente de Requejo une las comarcas de Sayago (al sur) y Aliste (al norte), que siempre las separó el río Duero, quizá sea por eso por lo que la vecina comarca sea tan diferente: razas de ganado (oveja castellana y vaca alistana, frente a la churra y la vaca sayaguesa), arquitectura popular (predomina la pizarra ante el granito sayagués), gaita en las fiestas de Aliste, y flauta y tamboril en Sayago, trajes típicos…

Os recomendamos comer un buen chuletón de ternera en San Vitero, o el lechazo de cordero en Rabanales, para luego adentraros en la Sierra de la Culebra, que es el habitat y gran reino del lobo ibérico en Zamora, el cual convive con ciervos, corzos, jabalíes, zorros… y pastores. Merece la pena visitar Villardeciervos, y si tenéis tiempo Riomanzanas y Santa Cruz de los Cuérragos, que quedan un poco apartados pero conservan la esencia de los antiguos pueblos de Aliste.

Montesinho. Parque Natural de Braganza. Portugal.

Parque Natural de Montesinho. Braganza. PortugalParaiso de Tras Os Montes, el gran Parque Natural de Montesinho, declarado como tal en 1979, agrupa una superficie de 75.000 hectáreas de terrenos colindantes con Aliste, integrando a 92 aldeas, entre ellas, Pinheiro, Casares, Moimenta, Mofreita, Portelo y Guadramil, con alrededor de 10.000 habitantes.

Su diversidad biológica permite contar con el 70% de las especies de mamíferos terrestres y el 10% de vertebrados de Portugal. El Águila real es la reina de las 110 especies de aves nidificantes, compartiendo con el Lobo las Sierras de Montesinho y Coroa.

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